Daiquirí: el más popular cóctel cubano

El daiquirí es quizás el más popular cóctel cubano. El fenómeno se debe tanto a lo sencillo de su preparación como a la cantidad de sabores que asimila.

Se dice que el nombre proviene de una región minera en la zona oriental del país y que de ahí se extendió por toda la isla. Existe la receta clásica y también la modalidad del Floridita, el de plátano, mango, fresa, piña, entre otros.

La historia recoge que un ciudadano norteamericano llamado Jennings Cox, ante la escasez de ginebra, comenzó a mezclar el ron con diferentes ingredientes hasta dar con una bebida que le agradó. Un compañero de Cox, el italiano Pagliuchi, bautizó la creación y la divulgó en La Habana.

La mezcla base lleva 60 centilitros de Ron Havana Club Añejo Blanco, el zumo de medio limón y se le agrega azúcar al gusto. En el caso del daiquirí Floridita se sustituye el limón por una lima y se le agrega el jugo de media naranja. Después se agitan los ingredientes en la coctelera, a la que se añade hielo picado. Usted lo sirve en una copa para cóctel y le adereza con una rodaja de limón.

En el caso de un daiquirí de frutas la teoría recomienda adornar con una cereza. Se acompaña con una pajita. Alcanza una graduación alcohólica del 26%.

Otros daiquirís cubanos:

Daiquirí Criollo:

Al agregársele una o dos onzas de granadina.

Daiquirí Frappé:

Necesita un poco de marrasquino. Adornar con cereza y hierbabuena.

Daiquirí de Plátano:

Lleva la mezcla base, plátano maduro y un poco de licor de plátano. Puede tomar el sabor de cualquier fruta, ya sea manzana, fresa, melón, mango. Con un poco de licor, colorante y pedacitos de fruta.