El Mojito

El mojito, bebida refrescante idónea para los climas tropicales, es un cóctel bien sencillo de preparar. Se necesitan un centilitro de Ron Havana Cluba 3 años, el zumo de medio limón, diez gramos de menta fresca (o de hierbabuena), cubos de hielo, un poco de agua gaseada y ocho gramos de azúcar.

Los especialistas recomiendan utilizar un vaso corto para macerar la menta (o la hierbabuena). Añadir luego el azúcar y dejar que la mezcla repose unos minutos. El sabor del mojito depende de esta primera parte.

Después se vierte el hielo y sobre él un poco de ron, a la roca. Remover la mezcla y añadir el jugo de limón. Y al final completar con soda y agitar con cuidado.

El vaso se puede decorar con unas ramitas de hierbabuena y servirlo con pajitas. Es una bebida muy popular que en Cuba se sirve en los establecimientos de más categoría.

Se dice que el mojito nació en la Habana de los años treinta, por la misma época en que el danzón, el danzonete y las orquestas típicas tomaban el mundo por asalto. Antes de la explosión musical que traerían el mambo y el chachachá.

Durante todo este tiempo la bebida ha evolucionado para adoptar un sabor internacional. Los vaivenes de la moda dictan que el mojito lleva un poco de angostura, condimento amargo preparado con corteza de angostura, flores secas de manzanilla, pasas, semillas de cardamono y canela en rama.

Antes la angostura se fabricaba en Venezuela, a partir de la quinina y las raíces de genciana. Ahora Trinidad y Tobago se ha convertido en su mayor productor.

Sin embargo, a veces la moda se equivoca. Es el caso de utilizar para el mojito hielo picado y dejarle trozos de limón en el interior. Dicha costumbre resulta eficiente en el caso de la capirinha, pero no para el mojito.

Si usted va de paso por la Habana no deje de probar el mojito acompañado de un plato de plátanos fritos aplastados a puñetazos y unas cuantas masas de cerdo frito. Olvide la posibilidad de coger una borrachera enorme. El mojito sólo alegra un poco. Tiene apenas el 20% de alcohol.