Chachachá: El más conocido ritmo cubano

A los 12 años Enrique Jorrín compuso Osiris, un danzón que todavía se baila en Cuba. Sin embargo la fama le llego a mitad del siglo pasado al crear un ritmo con el tiempo se convertiría en sustento del cine, la literatura y la propia vida. Se trata, no es un secreto para nadie, del eterno chachachá.

El nombre proviene, en este punto nadie se pone de acuerdo, del ruido que hacen los pies de los bailadores al marcar los tres tiempos. Otros señalan el peculiar sonido del güiro al intervenir en una pieza. Chachá se nombra, por ejemplo, un tipo de maraca metálica que se utiliza en región oriental de Cuba.

Jorrín dio a conocer el primer chachachá en 1951, titulado La Engañadora. Se trataba, y de nuevo no existe consenso entre los investigadores, de una muchacha que paseaba por Prado y Neptuno incitando las miradas de los hombres debido a las almohadillas que llevaba escondidas en los glúteos. O también de un famoso transformista cubano que fue amenazado de muerte en la Florida por haber engañado a un hombre.

Los primeros tiempos el chachachá pasó como una combinación del mambo con la rumba. Pero luego se identificó a sí mismo por las variaciones introducidas en él ritmo, además de la peculiaridad de que los instrumentistas de la orquesta hacían una parte de los coros.

Además el chachachá tiene como estructura melódica una introducción, una parte A repetida, B y A, para terminar con una coda en forma de rumba. Esto lo coloca dentro de los ritmos medios. Y brinda la posibilidad de que los bailadores, sin demasiada técnica, puedan desarrollar un baile correcto, disfrutar de la música.

En su época el chachachá se convirtió en el más conocido de los ritmos cubanos. El Bodeguero, Rico Vacilón y Calculadora dieron la vuelta al mundo. Unos como tema en las películas mexicanas, otros aún se bailan en los concursos de bailes. Hasta el gran Nat King Cole puso su voz en algún chachachá.

Brigitte Bardot bailó chachachá en la película Y Dios creó la mujer. También el musical West Side Store utilizó el ritmo en uno de sus principales temas, María. Todavía se hace chachachá en el ámbito latino. Según los especialistas pertenecen a este ritmo Felicidad (Gloria Estefan) y El rey tiburón (Maná).