El escudo de la palma real

El escudo se utiliza para sellar documentos oficiales y en los edificios públicos pertenecientes a las instituciones y organismos autorizados para ello.

Durante su breve estancia al frente del gobierno provisional en Cuba (1850-1851), el general Narciso López utilizó un escudo para sellar los bonos y despachos emitidos por él. El escudo, llamado con posterioridad "el escudo de la palma real", había sido creado por el poeta Miguel de Teurbe Tolón en 1849, más o menos por la misma época en que nació la bandera cubana.

Posee forma de adarga ojival. En el campo superior, una llave simboliza la posición clave de la isla de Cuba a la entrada del Golfo de México y entre las dos Américas, sugeridos por el cabo Cantoche de Yucatán y el cabo Sable de La Florida, respectivamente. Por otro lado el sol naciente nos remite a la idea de una nación que surge de las aguas.

Las tres listas azules en la parte inferior izquierda representan los departamentos en que se dividía el país en la época colonial. El extremo derecho contiene a la palma real el árbol más útil de la campiña cubana y además símbolo de la hidalguía y serena firmeza del nativo. Las montañas y el cielo azul describen el típico paisaje de la isla.

Un haz de once varas sirve de soporte al escudo y simboliza la unidad de los cubanos en su lucha por la libertad. El haz se encuentra coronado por un gorro frigio de color rojo en el cual brilla la estrella blanca. A la derecha una rama de encina rodea el escudo. Lo mismo hace un gajo de laurel a la izquierda. Encarnan la fortaleza y la victoria, respectivamente.

En su primer intento Tolón colocó las 13 estrellas de la bandera norteamericana por encima del penacho de la palma. También recargó la figura con demasiados símbolos al poner machetes, cañones, fusiles, lanzas, clarines, sables, escopetas, espadas. Todos ellos fueron eliminados con los años.