Los cócteles de Hemingway

Dicen que la primera vez que Ernest Hemingway supo de un escritor llamado Jorge Luis Borges, fue el día en que Lino Novás Calvo le mostró El Aleph. Dicen que Papa, como llamaban a Hemingway, hojeó un poco la narración. Luego afirmó: «Esto no es literatura».

Borges esperó casi veinte años para vengarse. Nunca enfrentó a Hemingway de frente. Se especializó en los duelos con puñales y venenos. Cuando Hemingway murió, Borges dijo de él: «Hemingway se dio cuenta de que era un mal escritor y se disparó un tiro en la cabeza. Ese hecho de alguna manera lo redime».

Si corrían los años cuarenta o cincuenta Novás y Hemingway se encontraban en El Floridita. Hemingway  acostumbraba a pasar allí todas sus tardes habaneras. Allí bebía el cóctel emblemático del establecimiento, ese mismo del que ahora hablaremos un poco.

Primero se debe enfriar una copa de cóctel. Luego se mezclan diez gotas de curaçao rojo, la misma cantidad de marrasquino, media onza de jugo de naranja (una onza equivale a 30 mililitros o 30 gramos), onza y media de ron dorado y seis onzas de hielo en trozos.

Los ingredientes se baten 15 segundos en la coctelera. Usted debe colarlos directamente en la copa. Es una bebida para entretiempos, derivada del daiquirí.

Hemingway dio su cariño a los cubanos y estos le correspondieron en una medida similar. Existe un museo dedicado a la memoria del escritor en la que fue su casa habanera: Finca Vigía. También un torneo de pesca y un club de navegación que perpetúan su nombre.

Sin embargo, nada recuerda tanto el paso de Hemingway por las calles de la Habana como la estatua de él que existe en la barra del Floridita. Recuerda los tiempos en que Papa recibía allí a sus invitados extranjeros. En la memoria de esos días se ha creado un cóctel llamado Ernest Hemingway Especial.

Se elabora al batir un cuarto de onza de marrasquino, un cuarto de onza de jugo de limón, la misma cantidad de jugo de naranja, dos onzas de Ron Havana Club Carta Blanca 3 años y hielo frappé al gusto. Los ingredientes se mezclan en una batidora eléctrica y se sirve en una copa para agua, con dos pajillas.